
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump , anunció que impondrá “aranceles secundarios” a los países que continúen comprando petróleo venezolano, con el fin de debilitar el comercio energético del régimen de Nicolás Maduro. La medida, que contempla un impuesto del 25 % en el comercio con EE. UU. para quienes adquieran crudo y gas de Venezuela, busca presionar al gobierno venezolano por, según Trump, haber enviado “decenas de miles de delincuentes de alto nivel y otros” a territorio estadounidense.
El Observatorio de Complejidad Económica (OCE) señala que el petróleo crudo es el principal producto de exportación de Venezuela, generando $4,05 mil millones en 2023. Los principales compradores son China, India, España, Italia y Cuba , países que ahora podrían enfrentar sanciones si persisten en sus acuerdos comerciales con Caracas.
China lidera la lista de importadores de petróleo venezolano, absorbiendo aproximadamente el 55 % de las exportaciones. En febrero de 2024, este país recibió alrededor de 503.000 barriles diarios, tanto de forma directa como indirecta. India, España e Italia también se encuentran en la mira de las posibles sanciones, lo que podría impactar el mercado energético global.
En el caso de Colombia , las sanciones de Trump no tendrían un impacto directo, ya que el país no importa petróleo ni gas de Venezuela. Sin embargo, sí adquiere otros productos como carbón y derivados del petróleo, plásticos, textiles, metalurgia y productos agropecuarios, los cuales no están contemplados dentro de las restricciones anunciadas por el exmandatario.
La imposición de estos aranceles secundarios podría reconfigurar el mapa comercial en la región y aumentar las tensiones entre Washington y Caracas. Mientras tanto, las autoridades colombianas evalúan el impacto de estas medidas en las relaciones bilaterales y el comercio regional.